Albert Fibla ensancha y encoge el objetivo de su mirada para pasar cuentas a lo que mueve su mundo, para hablar con el verbo más afilado que nunca, de la soledad, la incomunicación y el individualismo del hombre del siglo XXI. Sin abandonar la lírica llana, clara y de proximidad que usó en ‘Senzill’ (2004) y en ‘El vals de la ingenuïtat’ (2006), el cantautor de Badalona ofrece catorce canciones con regusto amargo pero con final feliz.

Esta vez, Albert Fibla ha contado con la colaboración de algunos de sus amigos. Gerard Quintana, Litus y Túrnez i Sesé aparecen en ‘El món es mou’ para aportar nuevos colores, nuevas texturas. Con el ex cantante de Sopa de Cabra, Fibla comparte la interpretación de ‘Potser amb una cançó’, un texto crudo, vestido sólo con una guitarra eléctrica, que habla del desequilibrio histórico entre hombres y mujeres. Litus es la voz invitada en ‘Balmes 129’, una crónica de lo que sucede en los bares de música en directo de Barcelona, donde tantas noches ha compartido con Albert. Por su parte, los Túrnez i Sesé son los padrinos del primer poema cantado por Albert Fibla: ‘Cançó d’hivern’, de Josep María de Sagarra. Daniel Sesé lo ha musicado y ha grabado la guitarra. Xavier Túrnez lo interpreta al lado de Albert.

Grabado entre los meses de junio y octubre de 2007 en los estudios Vapor de Sabadell, con Valentí Adell como productor musical y Josep Tvrdy como ingeniero de sonido, ‘El món es mou’ se pone a la venta, editado por Picap, a primeros de 2008.